Naranjas
2 aditivos
El E-914 es cera de polietileno oxidada, una cera sintética que sale, literalmente, del mismo polímero que las bolsas de plástico. Su único trabajo es abrillantar y proteger fruta fresca, sobre todo cítricos. Como se queda en la piel y la fruta se pela, casi nada de ella acaba en lo que te comes.
Una cera artificial que se obtiene oxidando polietileno, el plástico más común del mundo. Al oxidarlo de forma controlada, las cadenas del polímero se acortan y ganan la textura de una cera dura, parecida a las naturales que ya recubren muchas frutas. No la buscarás en la lista de ingredientes de un envase, porque se aplica a fruta fresca sin elaborar: donde debe aparecer es en el cartel o la etiqueta del punto de venta, como E914 o cera de polietileno oxidada, junto a la mención de que la fruta está encerada. Es de los aditivos más invisibles que existen: lo has tocado mil veces al coger una naranja y probablemente nunca lo has leído.
Es un agente de recubrimiento. Las frutas traen de fábrica su propia capa de cera natural, pero el lavado tras la cosecha se la lleva por delante, y sin ella la pieza pierde agua, se arruga y se estropea antes. La cera de polietileno oxidada repone esa barrera: frena la deshidratación, alarga la vida de la fruta en el transporte y en tu frutero, y de paso le da ese brillo de anuncio que tienen las naranjas y los limones del súper. Suele aplicarse mezclada con otras ceras y resinas, muy a menudo con la goma laca (E-904), en una película finísima que se queda pegada a la piel.
Cien por cien de síntesis: se parte de polietileno, que a su vez viene de derivados del petróleo, y se oxida con aire hasta convertirlo en cera de calidad alimentaria. No interviene nada animal ni vegetal, así que es apta para veganos, cosa que no pueden decir todas sus compañeras de oficio: la goma laca sale de un insecto y la cera de abeja, de las abejas. Eso sí, su origen plástico es justo lo que le da mala prensa, aunque el material final no tiene nada que ver con una bolsa: es una cera dura, insoluble y pensada para quedarse en la superficie de la fruta, no dentro de ella.
Es un caso rarísimo dentro de la lista europea: la norma solo lo permite para el tratamiento en superficie de frutas y hortalizas enteras frescas, y en nada más. Ni bebidas, ni dulces, ni platos preparados: una fruta con piel, y punto. Su autorización viene del Reglamento (UE) 1129/2011, que consolidó la lista de aditivos de la Unión, y ahí figura a la cantidad necesaria para cumplir su función, sin cifra máxima, porque una capa de cera más gruesa de la cuenta no aporta nada y se nota al tacto. El detalle de su autorización está en la tabla de esta página.
| Categoría de alimento | Dosis máxima | Condiciones |
|---|---|---|
| 04.1.1 Frutas y hortalizas enteras frescas | quantum satis | solo tratamiento de superficie de cítricos, melones, papayas, mangos, aguacates y piñas |
Cifras en mg/kg (o mg/l según el alimento) tomadas del texto consolidado del Reglamento (CE) n.º 1333/2008. Quantum satis significa que la norma no fija un límite numérico: se usa la cantidad necesaria y no más.
Naranjas
2 aditivos
1
Mercadona · 100 %
Fresas Congelados de Navarra 300 g.
sin aditivos
PRODUCTO ALCAMPO Menestra de verduras PRODUCTO ALCAMPO bandeja 290 g.
sin aditivos
LA CUERVA Fresas dulces ultracongeladas y 100% naturales LA CUERVA 300 g.
sin aditivos
Lechuga trocadero PRIMAFLOR 2 uds.
sin aditivos
GVTARRA Acelgas, patata, zanahoria 380 g.
sin aditivos
GOYA Pulpa de mango congelada GOYA 250 g.
sin aditivos
| Denominación oficial en la UE | Cera de polietileno oxidada |
| También conocido como | Oxidised polyethylene wax |
| Número E | E 914 |
| Wikidata | Q18608846 |
El E-914 es cera de polietileno oxidada, una cera sintética que sale, literalmente, del mismo polímero que las bolsas de plástico. Su único trabajo es abrillantar y proteger fruta fresca, sobre todo cítricos. Como se queda en la piel y la fruta se pela, casi nada de ella acaba en lo que te comes.
La pregunta de fondo es si comer fruta encerada con un derivado del plástico tiene consecuencias, y la EFSA la reevaluó en 2015 precisamente para responderla. Su razonamiento fue bastante de sentido común: la cera se queda en la piel, se aplica sobre frutas que normalmente se pelan, como los cítricos, y sus moléculas son demasiado grandes para absorberse, así que la exposición real es mínima. Con ese panorama, concluyó que el uso autorizado no planteaba un problema de seguridad, aunque echó en falta datos más completos sobre la sustancia, algo habitual en aditivos tan antiguos y de uso tan limitado. La norma, por su parte, lo mantiene confinado a esa única puerta de entrada: la superficie de la fruta fresca. Del interior de lo que comes, sigue estando lejos.
La norma europea lo autoriza en 1 categorías de alimentos, entre ellas frutas y hortalizas enteras frescas. El listado completo con la dosis máxima de cada una está en esta página.
La norma lo autoriza quantum satis: no fija un límite numérico, sino que permite usar solo la cantidad necesaria para lograr el efecto buscado, siguiendo las buenas prácticas de fabricación.
Lo hemos encontrado en 1 productos activos de nuestro catálogo de Alcampo, Carrefour, Dia y Mercadona, y donde más aparece es en Mercadona (1 productos).
Sí. Según los datos de origen de Open Food Facts, el E-914 no procede de animales, así que es apto para dietas veganas y vegetarianas.
Viene del polietileno, sí, pero no es una bolsa fundida sobre la fruta. Al oxidarlo se convierte en una cera de calidad alimentaria, con propiedades parecidas a las ceras naturales que la propia fruta produce. Y hay un matiz clave: se queda en la piel, sus moléculas son demasiado grandes para atravesar nada y la piel de un cítrico normalmente no se come. Suena peor de lo que es.
En el origen, porque el trabajo es el mismo: dar brillo y frenar la pérdida de agua. La goma laca sale de un insecto asiático, la carnauba de una palmera brasileña y el E-914 de un reactor químico. En la práctica suelen ir mezcladas en el mismo baño de cera, así que es fácil ver E-904 y E-914 juntas en el cartel de los cítricos.
La cera no se va del todo con un enjuague rápido, así que si vas a rallar la piel para un bizcocho o un cóctel, lo cómodo es buscar fruta que indique piel apta para consumo o sin encerar. El tratamiento con cera debe estar señalado en el punto de venta, así que la información está ahí: solo hay que mirar el cartel de la frutería.