E-1519 — Alcohol bencílico
El E-1519 es alcohol bencílico, uno de los aditivos más discretos que existen: casi nunca se añade directamente a la comida, sino que trabaja de portador de aromas, el líquido que los disuelve y los lleva hasta un licor o un caramelo. Huele suavemente a flores y almendra, y está de forma natural en el jazmín o el té.
Qué es
Un alcohol aromático, de los más sencillos que hay: una molécula pequeña con un anillo de benceno, prima hermana del ácido benzoico. Nada que ver con el alcohol de las bebidas, que es etanol. La naturaleza lo fabrica sola: está en el aceite esencial de jazmín y de ylang-ylang, en algunas frutas y en el té, y la perfumería lo lleva usando más de un siglo por su olor floral. En la etiqueta lo verías como alcohol bencílico o benzyl alcohol, pero lo cierto es que casi nunca lo verás: por su papel de portador suele viajar escondido dentro de la palabra aroma, sin número E a la vista.
Para qué sirve
Su oficio es de fontanero de los aromas. Muchas moléculas aromáticas no se disuelven bien en agua ni se reparten solas por un alimento; necesitan un disolvente que las transporte y las distribuya de forma uniforme, y ahí entra el alcohol bencílico. Por esa vía indirecta acaba en productos como licores, vinos aromatizados, confitería o bollería fina: no lo añaden al producto, lo añaden al aroma que luego va al producto. De propina tiene olor propio, un punto floral con recuerdo a almendra, así que no desentona con lo que transporta. Es un aditivo de trastienda: hace su trabajo sin que el consumidor llegue a saber que estuvo ahí.
De dónde se obtiene
Es de síntesis industrial, obtenido a partir de derivados del tolueno, y no interviene nada de origen animal en su fabricación, así que no plantea problemas para dietas veganas o vegetarianas. La versión sintética es químicamente idéntica a la que producen las plantas: la misma molécula que perfuma el jazmín o el ylang-ylang, solo que mucho más barata de obtener. Fuera de la alimentación es un viejo conocido: aparece en perfumes, cremas y cosméticos como disolvente, conservante y componente de fragancias, y también en algunos medicamentos. De hecho, es mucho más fácil cruzárselo en el baño que en la despensa.
Qué dice la normativa
Es un caso especial dentro de la lista de aditivos. No lo encontrarás autorizado como aditivo directo en las categorías de alimentos, porque su sitio en la norma es otro: la parte del Reglamento (CE) 1333/2008 dedicada a los portadores y a los aditivos presentes en aromas. Ahí se le permite actuar como vehículo de los aromas que después llegan a unas pocas familias de productos, del tipo licores, vinos aromatizados, confitería y bollería fina, con condiciones concretas y no a discreción del fabricante. Lo que la norma detalla para él, tal cual está publicado, lo tienes en la tabla de esta página.
Otros nombres
| Denominación oficial en la UE | Alcohol bencílico |
| También conocido como | Benzyl alcohol |
| Número E | E 1519 |
Preguntas frecuentes
¿Qué es el E-1519 y para qué se usa?
El E-1519 es alcohol bencílico, uno de los aditivos más discretos que existen: casi nunca se añade directamente a la comida, sino que trabaja de portador de aromas, el líquido que los disuelve y los lleva hasta un licor o un caramelo. Huele suavemente a flores y almendra, y está de forma natural en el jazmín o el té.
¿Es malo el E-1519?
El cuerpo lo gestiona con soltura: lo transforma en ácido benzoico, el mismo compuesto que el conservante E-210, y lo elimina sin acumularlo. Las cantidades que pueden llegarte a través de un aroma son minúsculas, porque su papel es de disolvente, no de ingrediente. Las historias alarmantes que circulan por internet vienen de otro terreno: su uso farmacéutico a dosis que no tienen nada que ver con lo que aparece en un alimento. Lo que sí es un hecho es que en cosmética figura entre las sustancias de fragancia que hay que declarar en la etiqueta, porque en contacto con la piel puede dar alergia a algunas personas; por eso lo verás nombrado en tantas cremas. En comida, su exposición es tan baja que ni siquiera necesita aparecer con su número.
¿Por qué nunca veo E-1519 en una etiqueta?
Porque los portadores de aromas no se declaran uno a uno: quedan englobados dentro de la palabra aroma en la lista de ingredientes. El E-1519 cumple su función en el frasco de aroma, antes de llegar al alimento, y la norma no obliga a desglosarlo. Es de los pocos aditivos que puedes consumir sin haber visto jamás su código impreso.
¿Es el mismo alcohol bencílico de las cremas y los perfumes?
El mismo, molécula por molécula. En cosmética hace de disolvente, conservante y nota de fragancia, y ahí sí tiene que aparecer con su nombre en la etiqueta, porque figura en la lista europea de alérgenos de perfumería. Curioso contraste: en una crema se declara siempre y en un caramelo, nunca.
¿Tiene algo que ver con el alcohol de las bebidas?
Solo el nombre. El de las bebidas es etanol; el bencílico es un alcohol aromático, con anillo de benceno, que no se usa para elaborar nada alcohólico ni tiene efecto embriagador en las trazas que llegan por un aroma. Que compartan la palabra alcohol es pura nomenclatura química, como pasa con la glicerina, que también es un alcohol.
Fuentes
- Reglamento (CE) n.º 1333/2008, Anexo II (lista de la Unión y condiciones de uso), texto consolidado. Ver en EUR-Lex
- Base de datos de aditivos alimentarios de la Comisión Europea (verificación del estatus de autorización).
- Datos de productos: catálogo propio de Alcampo, Carrefour, Dia y Mercadona. Cómo se recogen.